A la carta

Contrastes

Marzo 23, 2007 · 4 comentarios

Hace cosa de unas semanas viajé a Coro y Punto Fijo, y estando allá pude estar en dos situaciones muy contrastantes, ambas relacionadas con sitios de comida.

La primera ocurrió en Coro, fue en un restaurante –no recuerdo su nombre, solo que esté ubicado en una avenida cerca de muchos puestos de comida rápida- el sitio no es feo, de hecho tiene una especie de terraza bastante agradable, pasamos buen rato, los inconvenientes comenzaron cuando nos trajeron el pedido, para comenzar los batidos que pedimos estaban simples y eran puro hielo, así que debimos pedirle al mesero que por favor nos lo cambiara, luego los platos que pedimos no estaban bien preparados, en mi caso pedí unas fajitas, y las mismas estaban excesivamente condimentadas y lo peor es que la carne casi ni se veía en el plato, de hecho era puro pimentón y cebolla, a una amiga le trajeron un plato que no estaba preparado como se esperaba, total que la cena fue un chasco a demás de ser cara.

La otra situación ocurrió cuando venia de regreso a Barquisimeto, resulta que salimos de Coro como a las 8 a.m. y prácticamente no desayunamos, y en pleno viaje nos dio hambre, pero como en esa vía prácticamente no hay sitios donde comer nos paramos en uno que está a orilla de la vía, el sitio es bastante modesto, prácticamente es una casita de campo acondicionada para servir de restaurante, en el pudimos comer un desayuno criollo muy bueno además el servicio fue muy bueno, quienes nos atendieron nos hicieron sentir casi como si fuéramos parte de la casa.

Estas dos situaciones nos demuestran que no importa los lujos que pueda tener o no un sitio, lo que realmente importa es la calidad de la comida y la atención al cliente.

Categorías: varios · viajes

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